El concepto de este proyecto gira en torno a la palabra “travesía”, un término que refleja la esencia y el origen de Bao Van. El restaurante nació del espíritu viajero de un grupo de amigos que recorrían el mundo en busca de nuevas experiencias, sabores y culturas. Fue precisamente en uno de sus viajes a Asia donde descubrieron el pan bao, un hallazgo que marcó el inicio de su propio recorrido gastronómico y dio lugar a la creación del restaurante.
Por ello, “travesía” no solo hace referencia al viaje físico que inspiró los orígenes de Bao Van, sino también a un viaje sensorial y emocional. A través de los sabores, aromas y texturas, el comensal puede trasladarse a distintos lugares del mundo sin necesidad de moverse, conectando con culturas, momentos y vivencias a través de la experiencia culinaria.
Este proyecto busca evocar precisamente esa doble dimensión del viaje: la que se realiza con el cuerpo, explorando nuevos destinos, y la que se experimenta con los sentidos, a través del placer de descubrir sabores que cuentan historias. Así, cada bao se convierte en una parada dentro de esta travesía gastronómica que invita a recorrer Asia desde la mesa, transformando cada bocado en un pequeño viaje